Cuba no agrede nadie, pero defenderá con firmeza su soberanía e independencia, afirmó Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la isla, en el Segmento de Alto Nivel de la Conferencia de Desarme.
Al intervenir en el evento que se desarrolla en Ginebra, Suiza, el canciller cubano denunció el aumento de la escalada agresiva del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba.
«Impone ahora un bloqueo energético y se propone crear una catástrofe humanitaria, utilizando como pretexto la absurda aseveración de que Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria a su seguridad nacional», aseguró.
Calificó estas medidas como acciones criminales e ilegales, que constituyen un despiadado castigo colectivo al pueblo cubano.
Rodríguez Parrilla reiteró que Cuba no amenaza a los Estados Unidos ni a ninguna otra nación; tampoco ha apoyado actividades hostiles contra Washington, ni permitido que su territorio se utilice contra otro Estado.
Por el contrario, somos y no dejaremos de ser, una nación de paz y solidaridad, ratificó el jefe de la diplomacia cubana.
Subrayó que la Casa Blanca aplica Estrategias de Seguridad Nacional y de Defensa Nacional monroistas, con abiertos propósitos de dominación, despliega fuerzas militares y viola la soberanía e integridad territorial de otros Estados.
«No es Cuba la que ha secuestrado a un presidente constitucional; la que viola impunemente la Zona de Paz de América Latina y el Caribe, ni la que comete ejecuciones extrajudiciales en alta mar o dentro de las aguas jurisdiccionales de otros países», manifestó el canciller, quien señaló además la presencia de más de 800 bases militares de Estados Unidos en todo el mundo, y la promoción, por parte de ese país, de la subversión contra otros gobiernos.
Asimismo, condenó que Washington convierte los aranceles punitivos en armas de agresión, y aplica sus leyes o usa sus cortes de manera extraterritorial, en violación flagrante de la Carta de la ONU y el Derecho Internacional.
«Permanecer impasibles ante estas pretensiones de imponer una tiranía global, pone en riesgo a todos los Estados», alertó.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba expresó la urgencia de que la Conferencia de Desarme cumpla con su importante responsabilidad, en un contexto donde se pretende imponer la doctrina de la “paz mediante la fuerza”, y se abandonan los acuerdos de control de armas.
Tras una década de incrementos consecutivos, los gastos en armamentos ya alcanzan un récord histórico de 2.7 millones de millones de dólares anuales, aseguró Rodríguez Parrilla, y precisó que un solo país, Estados Unidos, empleará este año la exorbitante cantidad de 901 mil millones de dólares en armas cada vez más mortíferas.
Cuba continuará defendiendo el multilateralismo, el Derecho Internacional y la paz, pilares indispensables para un mundo más justo y seguro, concluyó.
