Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con más de 303 mil millones de barriles, superando a Arabia Saudita y Rusia, según datos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Este recurso convierte al país en un actor clave para el equilibrio energético global, especialmente en momentos de tensión geopolítica o crisis de suministro.
Proximidad geográfica y seguridad energética
Venezuela está en el hemisferio occidental, lo que facilita la logística de transporte y reduce la dependencia de fuentes lejanas como Medio Oriente.
Estados Unidos busca diversificar sus fuentes de crudo para evitar vulnerabilidades ante conflictos internacionales o interrupciones en otras regiones.

Impacto en el mercado del diésel
Según reportes recientes, el control de la producción venezolana es esencial para evitar una crisis de abastecimiento de diésel en Estados Unidos.
Esto se vuelve más relevante ante fluctuaciones en la producción interna estadounidense y restricciones ambientales que afectan el refinado.
Intereses geopolíticos y económicos
El petróleo venezolano es parte de una estrategia más amplia de influencia regional, especialmente tras el secuestro de Nicolás Maduro por parte del gobierno de Donald Trump.
Expertos advierten que el objetivo no es la «democratización» de Venezuela, sino el acceso directo a sus recursos naturales, especialmente el crudo.
Tomado del Periódico Juventud Rebelde
