París Saint Germain alzó por segundo año seguido la Champions League. El equipo que había goleado 5-0 a Inter en la final del 2025 necesitó de la tanda de penales para superar al Arsenal en esta edición.
Luego comenzar abajo en el marcador a los cinco minutos y lograr el empate 1-1 por un penal, el PSG sacó provecho de los fallos de Eberechi Eze y Gabriel Magalhaes para adueñarse de la corona en el Arena Puskas de Budapest.
El sorteo de capitanes entre Achraf Hakimi y Declan Rice determinó que patearían con la tribuna parisina de fondo, con los franceses iniciando la tanda de ejecuciones. El portugués Gonçalo Ramos (que reemplazó a Ousmane Dembélé para el suplementario) fue el encargado de romper la tensión en Hungría: abrió el pie, apuntó al ángulo y acertó mientras David Raya se tiraba para el otro lado.
La presión se trasladó para los pies de Viktor Gyökeres, que comenzó como suplente y sustituyó a Martin Odegaard en el complemento. Eligió el mismo palo de su rival, pero con un tiro rasante y tampoco falló. La tanda estaba empatada.
Désiré Doué fue el elegido por PSG para continuar la estresante tanda. El juvenil de 20 años también optó por el mismo poste que habían seleccionado los anteriores pateadores con el mismo resultado: arquero para un lado, pelota para el otro y gol. Eberechi Eze, reemplazante de un Kai Havertz que había abierto el marcador a los 5 minutos, hizo una serie de amagues, se paró antes de ejecutar y cruzó demasiado abierto su remate, que pasó lejos del posteo. Los parisinos estaban en ventaja.
El portugués Nuno Mendes tomó el balón con la obligación de sostener esa diferencia: remató cruzado tras una corta carrera y Raya adivinó sus intenciones para poner las cosas nuevamente igualadas. Pero era el turno del capitán Rice de ratificar ese hecho y no defraudó. Arsenal y PSG estaban 2-2 luego de tres penales por lado.
El otro capitán tuvo que asumir su responsabilidad: Hakimi ejecutó el cuarto disparo del combinado francés con un lanzamiento cruzado que fue preciso y efectivo para poner adelante a su equipo. El brasileño Gabriel Martinelli (había reemplazado a Leandro Trossard) llegó hasta el punto de penal con los lógicos efectos de la presión, pero no dio síntomas de esa carga y emparejó las cosas con un golazo.
El último penal en serie para PSG quedó bajo la responsabilidad del brasileño Beraldo (otro que entró desde el banco por Vitinha en el suplementario). No falló, mientras el arquero Raya se tiraba mucho antes de la ejecución del sudamericano. Otro brasileño apareció en escena, pero por el lado Gunner: Gabriel Magalhaes sacó un remate cruzado, que se fue por arriba del travesaño y desató la locura del PSG. Los franceses se convirtieron en campeones tras ese error.
El PSG de Luis Enrique volvió a ser campeón de la Champions League y se metió entre los equipos que defendieron el título un año después, un logro que amplía el peso de su ciclo reciente y le garantiza además nuevas citas internacionales: la Supercopa de Europa, la final de la Copa Intercontinental de la FIFA y la clasificación al Mundial de Clubes de 2029.
Con esta secuencia de éxitos fuera de Francia, PSG llegó a cinco títulos internacionales. El primero había sido la Recopa de Europa de 1996. A esa lista se agregaron la Champions League de la temporada pasada, la Supercopa de Europa obtenida tras superar al Tottenham por penales, la Intercontinental ganada ante Flamengo también desde los doce pasos y la Copa Intertoto de 2001, un certamen que ya no existe.
Tomado de Cubadebate
