🎧 Escúchenos en audio real

Hasta en la adversidad, la vida florece

Compartir en

Eran las 9:15 de la noche de este 14 de abril cuando el humo lo cubría casi todo. En el Hospital Provincial de Cienfuegos, el olor a quemado se metía por los pasillos. Adentro, Annia Marielis Seguí Dueñas apretaba las manos sobre su panza, sentía cada contracción más fuerte y solo atinaba a pensar: “Qué ella esté bien”.

Annia, primeriza, había imaginado un parto tranquilo y la realidad fue otra. Con el incendio dentro del centro, la trasladaron a al Código Rojo. Allí, entre el corre-corre de enfermeras y médicos que no dudaron un segundo, la vida se empeñó en abrirse paso.

“Fue una locura”, dice la joven mamá. Aún tiene los ojos brillantes y sonríe temblorosa.

“Nadie soltó el coraje”. Ni las llamas, ni el nerviosismo, ni el traslado de emergencia. A esa hora, con ocho libras, llegó Liz Alejandra. ‘Una guapa’, la presenta su madre: ‘una guerrera’”.

Las enfermeras del hospital le pusieron un sobrenombre que ya circula entre pasillos: “La Candelita”, porque nació entre candelas, sí; pero también porque –dicen– tiene la luz propia de quien viene a encenderlo todo.

El padre de la recién nacida aún respira hondo cada vez que lo recuerda. “Fueron minutos eternos”.

Annia y su bebé evolucionan de excelente manera como si el destino, tras el susto, solo quisiera ternura. Porque hasta en la emergencia, la vida florece.

Tomado del Periódico Cinco de septiembre

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *