Durante la etapa veraniega que concluye estudiantes de Medicina en el territorio fortalecieron su formación profesional vinculados a la asistencia sanitaria en el Hospital Pediátrico Universitario (HPU) Paquito González Cueto, de Cienfuegos.
Mariam Espinosa Veliz, cursa el sexto año de la carrera y en estos meses ha ejercitado actividades relacionada con la evolución de los pacientes en las consultas, el examen a los niños. “En dos meses me gradúo y estar al lado de los médicos, aprender de ellos, me ha ayudado mucho”- afirma.
Los estudiantes que intervinieron en la atención médica contaron con el asesoramiento y la guía de los especialistas quienes transmitieron conocimientos fundamentales sobre la evolución y seguimiento a los pacientes en cada uno de los servicios.
Esas prácticas constituyen base para los futuros galenos, luego de su egreso, como reafirma el doctor Antonio Masot Rangel, subdirector docente del pediátrico cienfueguero.
“Ellos se apropian de habilidades que les van a servir para el futuro, una vez que estén rotando por nuestro hospital en el cuarto año de la carrera en medicina. Y para los estudiantes con experiencia acá constituye un momento oportuno para fortalecer, reafirmar todas esas habilidades que han adquirido”.
Lejos de aprovechar el verano para el descanso o la recreación más de una treintena de estudiantes de Medicina en Cienfuegos eligieron estar al lado de sus pequeños pacientes para cultivar su preparación y amor por la pediatría.
Ese es el caso de Marco Antonio Cardoso Borroto, quien cursa el último año de la carrera de Medicina y afirma que se ha “establecido como un estudiante que ha sabido aprender de cada uno de nuestros profesores, dígase del servicio de urgencias, de las salas, de cada uno de los servicios que han aportado a mi integración como futuro doctor”.
Para este galeno en formación constituye meta formar parte del colectivo del HPU Paquito González Cueto pues desde el tercer año de la carrera comenzó a interesarle la especialidad, motivado por el ejemplo personal de sus profesores. Ello también es impuso para dedicar sus dos meses de vacaciones al quehacer dentro de la institución.
“He tenido muy buenas experiencias, los niños realmente te aprecian y te sientes enamorado. En ocasiones llegan tristes, soñolientos, en un estado de enfermedad, y de cierta manera cuando establecemos un tratamiento ellos tienden a florecer. Poseen mecanismos compensatorios a nivel de su organismo que no los tenemos nosotros y un estado de recuperación muy rápido”.
El Hospital Pediátrico de Cienfuegos abrió sus puertas durante este verano a futuros profesionales de la salud vinculados a la asistencia médica. Ellos recibieron las mejores lecciones de sus profesores y desarrollaron una meritoria labor social y humana a favor de la salud de los infantes.