Los cielos de septiembre: equinoccio, encuentros celestes y Luna de cosecha

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Septiembre llega con un cielo especialmente atractivo para los observadores del hemisferio norte, donde Cuba se ubica.

El acontecimiento astronómico que marca el mes será el equinoccio de septiembre, que este 2026 ocurrirá el 23 de septiembre a las 00:05 UTC -la noche del 22 al 23, en buena parte de América. En Cuba, por ejemplo, el equinoccio ocurrirá el 22 de septiembre a las 8:05 p. m.; en tiempo universal coordinado (UTC), el instante corresponde al 23 de septiembre a las 00:05.”

En ese instante, el centro del Sol cruza el plano del ecuador terrestre y comienza astronómicamente el otoño en el hemisferio norte. La NASA precisa que el fenómeno no significa que el día y la noche tengan exactamente la misma duración en todos los lugares, debido, entre otros factores, a la refracción atmosférica y a la definición de salida y puesta del Sol.

El calendario celeste ofrecerá además varios encuentros aparentes entre la Luna y planetas brillantes. El 6 de septiembre, la Luna menguante se aproximará visualmente a Marte; el 14, una delgada Luna creciente aparecerá cerca de Venus, escena particularmente favorable para observar a simple vista poco después de la puesta del Sol.

La Luna llena del 26 de septiembre será otro de los hitos del mes. En La Habana alcanzará la fase llena a las 12:49 p. m., por lo que desde Cuba no se verá el instante exacto de plenitud, pero sí podrá contemplarse prácticamente llena durante las noches inmediatamente anterior y posterior.

Esta luna recibe en la tradición anglosajona el nombre de Luna de la cosecha, la Luna llena más próxima al equinoccio de otoño de este año.

En La Habana esa Luna llena será especialmente visible a las 12:49 p. m., pero la Luna saldrá a las 6:45 p. m., por lo que será observable durante la noche del 26 y también en la del 27.

El planeta que tendrá su gran momento será Neptuno, el cual alcanzará la oposición el 26 de septiembre, cuando la Tierra se sitúe aproximadamente entre ese planeta y el Sol. En oposición, un planeta exterior permanece visible durante buena parte de la noche y alcanza las mejores condiciones anuales de observación.

Sin embargo, Neptuno no puede distinguirse a simple vista; se requiere al menos de ayuda óptica y, para identificar su pequeño disco, un telescopio. El planeta se encontrará en la constelación de Piscis.

Septiembre tendrá, por tanto, un atractivo más ligado a la observación pausada que a un único espectáculo excepcional : el tránsito estacional marcado por el equinoccio, las aproximaciones de la Luna a varios planetas, la Luna llena del día 26 y la oposición de Neptuno.

Hacia el 27 de septiembre, la Luna llena y Saturno compartirán una misma región del cielo, conjunción aparente que podrá apreciarse sin necesidad de instrumentos. Las circunstancias exactas dependen del lugar de observación, pero estos acercamientos forman parte del calendario astronómico de septiembre.

Para los observadores cubanos el mes ofrece además una ventaja: al encontrarse Cuba en el hemisferio norte, constelaciones como Casiopea ganan protagonismo en el cielo nocturno y pueden utilizarse como referencia para orientar la mirada a otras regiones de la Vía Láctea.

Tomado del Telecentro Perlavisión

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