Arte con resiliencia es la máxima de artistas cienfuegueros durante este verano con el fin de llegar a diferentes espacios de la geografía sureña.
«Tratamos de que los espectáculos sean en los lugares donde las personas tienen menos acceso a la ciudad, a la cultura. Le hemos pedido al Conjunto Folclórico de Cienfuegos que también brinde sus clases técnicas y pueda socializar una clase técnica, de cómo se preparan los bailarines», comenta Daimany Blanco Serra, presidente del Consejo Provincial de las Artes Escénicas.
«Es muy agradable porque tú ves de momento a las personas haciendo las mismas técnicas que hace el Conjunto Folclórico de Cienfuegos en su preparación para una rutina de espectáculo y ves a las personas estirándose, alzando la mano, alzando los pies. No le queda lo mismo que al conjunto folclórico de Cienfuegos, pero a lo mejor alguno nos puede dar una lección porque no sabemos nunca de quién podemos aprender», añade el joven actor y director del grupo de teatro Guiñol.
«Arte con resiliencia es una vía también de socializar y de compartir lo que hacemos y de salirnos un poco a veces de esas cuatro paredes, de esa caja negra que conforma el teatro y es una vía de retroalimentación porque no es que solamente el público disfruta de lo que nosotros llevamos, nosotros también disfrutamos de lo que se vive en esa comunidad. Cualquiera de nuestros artistas pudiera hablar de las vivencias que hemos tenido».
En este «Verano con mi gente», los artistas llegan a barrios de los ocho municipios de la provincia sin necesidad de depender de energía eléctrica, demostrando que existen diversas maneras de irradiar el arte.
«Arte con Resiliencia es un proyecto que se hace básicamente caminando o en triciclos. Los actores y los bailarines, es decir, los artistas escénicos se mueven de esta manera y el audio con el que se hacen las actividades también es con batería, con paneles solares, con medios de recarga, es decir, de manera tal que podemos llegar a las comunidades aunque no haya corriente y la actividad sucede con la misma calidad que pudiera suceder en cualquiera de nuestras instalaciones teatrales de esta provincia. Es decir, la resiliencia es esa capacidad que tenemos de adaptarnos al medio en el que nos circunda, de buscar alternativas de manera tal que las personas que disfrutan del arte sigan disfrutándola y con calidad».
«Yo creo que lo importante de llegar a las comunidades es llevar exactamente o muy parecido a la realidad lo que se hace en una sala teatral con la técnica. Nunca va a ser igual por la acústica, por el espacio, porque el teatro tiene otro diseño, pero sí con la calidad y tratar de que sufra la menor cantidad de transformaciones que puede tener el espectáculo que se presenta en una sala», asevera Blanco Serra.
Tomado del Telecentro Perlavisión
