Sesenta y ocho años después del asesinato de las hermanas Giralt por la tiranía batistiana, una ceremonia en el parque que lleva su nombre les rindió homenaje.
Representantes de la cultura, vecinos del consejo popular, integrantes de los proyectos Mapa Verde y Una salud, junto a historiadores del territorio recordaron el legado de las jóvenes Cristina y Lourdes.
Pioneros de la escuela primaria Antonio Maceo depositaron una ofrenda floral en el monumento dedicado a las cienfuegueras y leyeron frases en su memoria.
María Rosa Martínez Trujillo, miembro de la Sociedad Cultural José Martí, compartió un poema de su autoría inspirado en el crimen, al que calificó de repudiable.
Este hecho constituye una evidencia del ensañamiento de la tiranía batistiana contra cualquier ciudadano con ideales y que siquiera hacia las mujeres mostraban respeto los esbirros.
