El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció este jueves la implementación de un grupo de medidas gubernamentales, que incluyen restricciones en el consumo, para enfrentar una compleja situación energética agudizada por las medidas coercitivas de Estados Unidos.
Durante una conferencia de prensa, el jefe de Estado explicó que desde diciembre no se recibe combustible debido al reforzamiento del bloqueo contra Venezuela, lo cual afecta la generación eléctrica y actividades económicas y sociales básicas.
«Tenemos problemas en la disponibilidad de combustible para garantizar no solo ya la generación eléctrica, sino actividades básicas que tienen que ver directamente con la población», afirmó.
El mandatario informó que el Consejo de Ministros se reunió para aprobar directivas, actualizadas a partir de las indicaciones del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro durante el «período especial», con el objetivo de enfrentar el desabastecimiento.
«Aunque haya bloqueo energético, nosotros no renunciamos a recibir combustible en nuestro país. Eso es un derecho que tenemos y estamos haciendo todas las gestiones para que el país pueda tener de nuevo abastecimiento», aseveró.
Díaz-Canel calificó de «condenable» y «criminal» la política de una potencia que busca asfixiar a una pequeña nación, al preguntarse: «¿Qué derecho tiene una nación para evitar que a un país le llegue combustible?».
Como parte de la estrategia para contrarrestar los efectos del bloqueo, el presidente detalló varias acciones en marcha: como el incremento de la producción nacional.
El mandatario precisó que se impulsará la extracción de petróleo y gas acompañante y este año se prevé conectar 20 mil nuevos consumidores habaneros a la red de gas manufacturado.
Asimismo, apuntó que científicos cubanos trabajan en proyectos para refinar el crudo nacional y obtener derivados como gasolina y diésel, tras una prueba exitosa a finales del año pasado.
También se avanza en la recuperación y construcción de nuevas capacidades de almacenamiento de combustible, perdidas tras el incendio de Matanzas, para poder recibir más volúmenes.
«Vamos a verlo como oportunidad para desarrollarnos, para tener desarrollo sostenible, para ser más soberanos energéticamente y ser menos dependientes», subrayó el presidente.
El mandatario reconoció que las medidas, algunas restrictivas, «van a demandar esfuerzo» y «sacrificio» a la población, pero enfatizó que la opción de la rendición no existe para Cuba.
