La protección de los ecosistemas costeros en toda su amplitud y la consiguiente calidad de las aguas de la bahía de Cienfuegos constituye prioridad para las autoridades ambientales de esta provincia.
El control de vertimientos, de sustancias químicas peligrosas, de desechos orgánicos provenientes de las industrias entre otras acciones son monitoreadas por la oficina de regulación y seguridad ambiental del Citma, encabezada por Ivan Figueroa Reyes.
«Pueden ser una inmersión, una actividad acuática, un proyecto y nosotros evaluamos si es pertinente esa actividad. Se evalúan los impactos que puede generar en el medio ambiente sobre todo en el caso de la bahía que estamos y se autoriza o no se autoriza mediante una licencia ambiental», explicó.
Al respecto, el directivo ejemplificó algunas de las acciones que pueden parecer actividades rutinarias; sin embargo, requieren un autorizo previo en pos de preservar el entorno.
«Por ejemplo, el parque inflable asociado al delfinario, la colocación de pasarelas en la playa Rancho Luna, la colocación de sistema de tratamiento de residuales del hotel Jagua y el Club Cienfuegos, entre otras», significó.
