El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva ha derrotado al ultraderecha Flavio Bolsonaro en el balotaje celebrado este domingo. Con más del 94 por ciento de las boletas contabilizadas, el político petista había logrado una ventaja superior a los tres puntos. Lula asumiría un cuarto mandato al frente del gigante sudamericano.
Lula obtuvo en la victoria en una jornada que estuvo cargada de tensión durante el conteo y divulgación de los resultados. El actual mandatario comenzó con ventaja sobre su contendiente Flávio Bolsonaro, pero durante un rato de la publicación de las cifras, este le sacó ventaja; volviéndose a revertir los números posteriormente.
Así, de acuerdo con los resultados del Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE), con el 99,81 % de secciones electorales totalizadas, Lula alcanzó el 51,76 % (64.108.864 votos); mientras que Bolsonaro consiguió el 48,24 % (59.745.429 sufragios).
Nacido en Caetés, entonces distrito de Garanhuns, una pequeña ciudad del estado de Pernambuco, en el noreste brasileño, vivió una infancia llena de privaciones materiales; luego, en busca de mejores oportunidades, la familia, conformada por su madre y siete hermanos, recaló en Sao Paulo, donde trabajó como limpiabotas y en otras labores igualmente precarias. Tenía solo 12 años, pero desde los ocho ya había renunciado a su infancia para ayudar con el sustento en casa.
En esa urbe, considerada la mayor de Brasil e impelido por la necesidad económica, Lula ingresó a los 14 años a una fábrica de tornillos. Abandonó la escuela, pero optó por una formación técnica que le permitiría conseguir un trabajo en la industria metalúrgica. En 1964, un accidente laboral hizo que perdiera el dedo meñique de su mano izquierda.
A finales de esa década, mientras su país estaba gobernado por una dictadura militar, comenzó a implicarse de más en más en la actividad sindical y a luchar por la defensa de los derechos de los trabajadores.
En 1975 había ascendido a puestos de dirigencia sindical, a través del voto de los afiliados y empezó a destacar por su oposición abierta al régimen, con acciones que incluyeron la organización de huelgas masivas, duramente reprimidas por los militares. Cinco años más tarde fundó el Partido de los Trabajadores (PT), una organización abiertamente de izquierda, que proclamaba sin tapujos el socialismo.
Tomado de Cubadebate

