El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, intervino durante los debates de la sesión de clausura del XXII Congreso obrero, para llamar la atención sobre el tema salarial.
En respuesta a la explicación de un delegado de Ciego de Ávila, sobre el incremento de los sueldos de los trabajadores en el colectivo que representa, Díaz-Canel reflexionó sobre la necesidad de que el aumento responda realmente a una mayor productividad y eficiencia.
Explicó el presidente cubano que se trata de no trasladar las ineficiencias ni los sobre gastos a la elevación del precio del producto final, pues eso significa encarecer las ventas a la población.
Muy profundos resultan los intercambios del desempeño sindical que transcurren en la jornada de cierre del evento, donde jóvenes trabajadores como los de las centrales termoeléctricas Antonio Guiteras y Carlos Manuel de Céspedes, de Matanzas y Cienfuegos, respectivamente, expresaron su compromiso de mantener los esfuerzos por sacar adelante el sector y enfrentar el cerco energético imperial.
Carlos Rafael Quintero, del Buró sindical de la termoeléctrica cienfueguera, destacó las innovaciones tecnológicas que han permitido no paralizar las centrales en el país, donde por decenas de años el bloqueo estadounidense ha impedido acceder a piezas y equipamiento para su normal funcionamiento.
El joven exaltó el apoyo y preocupación constante del recién fallecido Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, al desarrollo de la industria y la rama electroenergética del país, por lo que propuso ponerle su nombre a la próxima obra asociada a ese sector.
La idea fue aprobada y aplaudida por los delegados al Congreso quienes enaltecieron el ejemplo del combatiente del Granma, el Moncada y la Sierra, de una fidelidad absoluta a la Revolución cubana.
El Congreso eligió a su Consejo Nacional y a Osnay Miguel Colina Rodríguez como Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba.
