Cuba-EE.UU: Plan contra plan

Cuba-EE.UU: Plan contra plan

En la Casa Blanca deben estar refocilándose por la escasez de combustible que enfrenta Cuba por estos días, mientras en la isla se implementa un plan de coyuntura con participación y comprensión ciudadana.

Las autoridades cubanas habían alertado desde antes que el recrudecimiento de la política de bloqueo practicado por Washington podría provocar nuevas afectaciones al país, que resiente la falta de diesel, fundamental para mover actividades productivas y de servicios.

En sendas comparecencias televisivas, el presidente Miguel Díaz-Canel, acompañado por el Consejo de Ministros, denunció las amenazas a navieras y empresas aseguradoras relacionadas con el suministro de combustible.

Tales acciones impidieron en los últimos días que el mecanismo de arribo de buques al país permitiera una continuidad de abastecimiento, lo cual es una situación coyuntural ajena al desempeño del Gobierno cubano, subrayó el mandatario.

Calificó como genocida y criminal el propósito de la administración Trump de hacer difícil la vida de los cubanos, en el afán de provocar un estallido social.

Quieren complejizar el entramado social para arrancarnos concesiones políticas, apuntó.

Ese escenario obligó a adoptar medidas coyunturales para minimizar el impacto de los servicios básicos a la población, potenciar el ahorro de los portadores energéticos y limitar el uso del combustible.

Algunas inversiones y producciones con alto consumo de diesel comienzan a ser postergadas temporalmente, pues está previsto que en octubre se normalice el arribo de tanqueros.

Industrias como la producción de cemento y la de acero disminuirán sus actividades porque el propósito es concentrar los recursos existentes en la producción de alimentos, la red minorista y la demanda en el sector turístico, informó el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil.

Los ministerios de Economía y de Transporte, Energía y Minas, entre otros, implementan medidas y estrategias que, de conjunto, buscan el ahorro, uso racional del combustible y, sobre todo, asegurar los servicios a la población.

Ello implica reordenamiento del transporte público y de carga, con mayor protagonismo para el ferrocarril.

También uso racional de la fuerza laboral y ajustes a cargo de organismos de la administración central del Estado y de otras dependencias y empresas, así como de los gobiernos provinciales y municipales.

Plan contra plan, apuntó Díaz-Canel respecto a la estrategia implementada para minimizar las afectaciones a la población, la que fue convocada a fortalecer el sentido patriótico de unidad nacional, fomentar el ahorro como práctica de vida y enfrentar con rigor el desvío de recursos.

El país no se paraliza ni entra tampoco en un nuevo ‘período especial’ como el que sufrió en la década de los 90 del siglo pasado cuando se derrumbó el campo socialista en Europa y desapareció la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Cuba sufrió entonces la pérdida del 80 por ciento de sus mercados y el Producto Interno Bruto se recortó abruptamente en más del 30 por ciento.

No estamos en período especial porque hoy contamos con fortalezas que antes no existían. Es un escenario completamente distinto y tenemos una estrategia de desarrollo económico y social, reiteró el presidente Díaz-Canel en sus comparecencias en el programa radio y televisivo Mesa Redonda, donde abordó la coyuntura energética.

Al respecto mencionó el desarrollo y aporte del turismo en la isla, con más de 70 mil habitaciones.

También la exportación de servicios médicos, el aumento de la inversión extranjera y la existencia de un sector no estatal con importante y creciente aportación económica.

Mencionó asimismo la diversificación de las relaciones comerciales con fuertes nexos con Europa, Venezuela, Rusia y China, entre otros socios.

Contamos con una producción nacional de combustible que garantiza el 40 por ciento de la generación eléctrica, lo cual no existía en la década de 1990 y constituye una fortaleza del país, subrayó.

Hoy el vicepresidente Salvador Mesa encabeza recorridos del Consejo de Ministros por varias provincias para dar seguimiento a las medidas dispuestas y también para escuchar propuestas ciudadanas.

Entre tanto, inspectores, funcionarios y policías trabajan de conjunto junto a choferes de vehículos estatales para descongestionar las paradas del transporte público en la capital y otras ciudades.

A ello se suman en actitud solidaria poseedores de autos privados que suben pasajeros en su recorrido.

El 14 de septiembre está prevista la llegada de un tanquero con su preciada y necesitada carga. No hay que decir el nombre ni la empresa, dijo Díaz-Canel, porque la persecución contra Cuba se intensifica y Estados Unidos tiene ojos en todas partes en su propósito de asfixiar a los cubanos.

(Por: Orlando Oramas León. Foto: Estudios Revolución)

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Autor: Redacción RCM

Equipo de editores del sitio Web de Radio Ciudad del Mar.

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