26 de enero de 2022
Yanela Armenteros Suárez ¿cómo vivir después de la COVID-19

Yanela Armenteros Suárez: ¿cómo vivir después de la COVID-19? (audio)

“Antes de la enfermedad era una persona muy activa, podía llegar de la clínica en Cienfuegos—a más de 40 kilómetros de su casa— y seguir trabajando sin problemas hasta la noche. Ya ahora tengo mucho más cansancio y decaimiento, por eso no lo puedo hacer”, refirió Yanela Armenteros Suárez, médico especialista en MGIl, quien en marzo tuvo contacto con una paciente croata positiva al Sars-CoV-2.


Yanela Armenteros Suárez ¿cómo vivir después de la COVID-19“Ahora estoy en un consultorio en Santa Isabel de las Lajas, donde vivo. Aquí el trabajo me resulta bastante cómodo porque es sentada, excepto los días que hago terreno”, declaró.

A esta joven de 29 años, las secuelas del coronavirus le han impuesto un reordenamiento de su estilo de vida, una especie de economía de la reserva de energía de su organismo para completar cada jornada. De lo contrario, aumentan los dolores musculares y la inflamación de los miembros inferiores.

Desde sus conocimientos como galena explicó que a este padecimiento se le conoce como miositis. En su caso, aún no recibe tratamiento farmacológico, sino a través de la Medicina Natural Tradicional, con “moxa”, que consiste en calentar puntos específicos de acupuntura.

No obstante, Armenteros Suárez reconoció que no ha podido asistir a las sesiones con estabilidad y que tampoco percibió mejoría. La cirugía del apéndice que requirió dos meses después del alta epidemiológica, es otra de las interrogantes de la COVID-19 para los médicos de la cienfueguera.

“Se está estudiando a ver si es producto de la enfermedad, porque ya hay tres personas en el país que han sido operados de apendicitis luego de padecer la enfermedad”, según conoció la joven en la consulta interdisciplinar para pacientes recuperados del coronavirus en el Centro Especializado Ambulatorio (CEA) Héroes de Playa Girón.

Yanela y su familia tuvieron mucho miedo. El coronavirus golpeó su siquis con el temor al contagio. El pequeño de casa, con solo cinco años, resultó el más afectado.

“Tuve que tratarlo con sicólogos en mi municipio porque sufrió mucho nuestra separación cuando ingresé, fue la primera vez que dejamos de vernos por tantos días. Todo lo que veía en la televisión lo reflejaba en mí, y pensaba que no iba a volver—hasta me lo dijo—, y son cosas muy dolorosas que yo también he sentido”, agregó la joven cienfueguera.

“Creo que nos hemos recuperado bastante de las afectaciones sicológicas. Ya no tengo miedo de contagiar a nadie, me siento capaz de atender bien a mis pacientes, de proporcionarles una buena asistencia médica. Mi niño sí es el que todavía teme que me vuelva a ir.

Antes de la enfermedad éramos una persona, ahora somos otra, no solo nosotros, también nuestros familiares. Esto nos ha afectado bastante por dentro, es por eso que la consulta de sicología resulta tan importante”, consideró Armenteros Suárez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *