22 de abril de 2021
Ordenamiento monetario: Precisiones sobre los precios

Ordenamiento monetario: Precisiones sobre los precios (+ Video)

Uno de los temas más comentados tras el inicio del proceso de ordenamiento monetario en el país, es sin duda alguna el tema de los precios. Para analizar su comportamiento luego del día cero, las facultades para su aprobación y el enfrentamiento a las violaciones de precios, comparecen en la Mesa Redonda la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños Weiss, y otros directivos de ese organismo.

En video, Mesa Redonda

Meisi Bolaños: Es válido reconocer el papel que está desempeñando la población

Al  intervenir en el espacio televisivo, Meisi Bolaños Weiss, ministra de Finanzas y Precios, agradeció a la población la confianza que ha tenido en las instituciones, administraciones, en el propio Ministerio de Finanzas y otros que en su actividad están vinculados con el tema de los precios, como los ministerios de Comercio Interior y de Transporte.

“Nos han hecho llegar muchas sugerencias, alertas de aspectos a revisar, que son muy útiles y se agradecen mucho”, dijo.

“Hacíamos un cómputo sobre lo qué ha pasado en los primeros 13 días de enero, en términos de comunicación de la población con el MFP, y solo en este tema de precios –pues también se reciben consultas en tema de ingresos, impuestos, contabilidad– hemos recibido 497 comunicaciones y 419 consultas, así como 78 denuncias directas. Es decir, la población ha llamado para alertar y denunciar dónde se está abusando o alterando precios y no se está cumpliendo con lo establecido”.

De inmediato, junto con los grupos de enfrentamiento provincial, “damos curso a estas denuncias hacia los Gobiernos provinciales y municipales, y muchas las gestionamos desde el propio ministerio. Es válido reconocer el papel que está desempeñando la población cubana en general, para que la implementación del ordenamiento monetario y financiero y las políticas que en materia de precios el país se ha trazado, se implementen correctamente”, destacó.

Añadió que al Ministerio de Finanzas y Precios también están escribiendo desde el sistema empresarial, más allá de los intercambios, despachos y seminarios que se han efectuado. “Estamos ante una transformación con el ordenamiento monetario y financiero, que es parte de la implementación de los lineamientos del sexto y séptimo congresos del Partido y de la estrategia económica y social del país.

“No podemos ver por separado las medidas aprobadas en 2020 para impulsar la economía en difíciles circunstancias, que hoy se mantienen e incluso se reiteran a partir de la situación epidemiológica actual por la pandemia de la COVID-19”, comentó.

¿Cómo impacta de devaluación en la formación de precios?

La estrategia económica, desde el diseño, tuvo en cuenta la crisis económica mundial por la que se está transitando y a la que Cuba no es ajena. “Es una transformación que viene dada porque, en primer lugar, se ha producido una devaluación del peso que lleva a un incremento de los costos, no solo a nivel doméstico sino en la economía a nivel macro.

“Por tanto, si antes, debido a la dualidad monetaria y cambiaria, un dólar de importación era igual a un peso cubano en los resultados económicos y financieros de una empresa, ahora cada vez que importemos un dólar son 24 pesos cubanos. Ello incrementa los costos y la continuidad que van teniendo estos en los valores de los principales productos y servicios que mantienen el funcionamiento, el desarrollo de la economía y la generación de bienes y servicios para la sociedad”.

Unido a eso –explicó–, aún con ese incremento o el efecto de la devaluación, también el ordenamiento monetario y financiero concibió aplicar una reforma integral de salarios que permitiera, en primera instancia, no solo asumir el incremento general de esos costos, sino dar cumplimento a otro de los lineamientos: ir eliminando subsidios excesivos y gratuidades indebidas, aunque manteniendo las conquistas de la Revolución consagradas en la carta magna.

“Hoy, todos los cubanos, en medio de este proceso en el que nos estamos adaptando y ajustando a los nuevos precios, revisándolos e incluso en desacuerdo con algunos de ellos, dormimos tranquilos porque la atención médica y la educación, pese a la pandemia, están garantizadas”, destacó.

Ante esta reforma general de salarios –continuó la ministra–, deben incrementarse también los costos, porque hay que pagar el salario de los trabajadores. Tal como han explicado ya otras autoridades competentes, uno de los objetivos primordiales que tiene esta gran transformación en la vida económica del país es precisamente estimular el trabajo.

“Buscar que las personas se sientan estimuladas para trabajar, porque es de su trabajo de donde podrán generar la fuente principal de los ingresos para solventar sus principales gastos de vida y necesidades, y los de su familia”, afirmó.

“Estamos hablando de madres y padres que tienen hijos pero también familiares de la tercera edad que dependen de ellos, y a los cuales tenemos la responsabilidad de ayudar, no solo socialmente, sino también en sus gastos económicos”.

El proceso de devaluación, la reforma integral de salarios y una corrección de precios mayoristas y minoristas hacen que se produzca una transformación importante y, sobre todo, un incremento de precios de un grupo de productos y servicios.

Bolaños Weiss recordó que en 1978 fue aprobado el Decreto 28, consistente en una reforma general de precios, a partir de lo analizado y adoptado en el primer congreso del PCC. “Fue una reforma fundamentalmente en los precios mayoristas, en los sectores de la construcción y agropecuario”.

Ese decreto se implementó en su totalidad a partir de 1981, “y en 1994, cuando el país, en un escenario complejo, aprobó un conjunto de medidas para impulsar la economía y al propio tiempo sanear las finanzas internas, hubo una transformación importante en un grupo de precios minoristas por las propias condiciones y circunstancias que estaban operando en la economía nacional, y para poder buscar un equilibrio frente a los indicadores de inflación que se estaban dando”.

Es de ahí –prosiguió Bolaños Weiss– de donde surge el término de productos con precios recaudadores, muchos de los cuales se mantuvieron incluso hasta el pasado año, aun cuando la mayoría paulatinamente se fue transformando.

“Hemos venido adoptando medidas, paliativas, parciales, puntuales, pero no una transformación de la complejidad, alcance e impacto que se espera con este cambio profundo a partir del ordenamiento monetario y financiero, y junto con ello un grupo de políticas y lineamientos que vienen cumplimentándose a la par para dar un enfoque más integral a estas transformaciones en términos de precios, finanzas públicas e ingresos personales. No se trata solamente de una devaluación de la moneda”.

Es importante que se entienda –dijo– que aun con el efecto del incremento de los precios, que viene acompañado de esa reforma general de salarios, ciertamente una buena parte de los productos, bienes y servicios, tanto mayoristas como minoristas, tienen un incremento; incluso, se corre ese incremento.

“¿Dónde hemos regulado para que todo el efecto de esa devaluación o el aumento de esos costos no lleguen desde el inicio?: en los límites de contención que se han diseñado, que parten de no desear un crecimiento más allá del diseñado para los precios, pero que para nada anula el necesario incremento como efecto de esa devaluación y reforma general de salarios. Por lo tanto, hay un aumento de una buena parte de los precios y tarifas, que requieren de una correcta implementación.

“Crecen los precios y costos, pero los tenemos que aplicar correctamente. Crecen los gastos asociados y por tanto hay transformación en los resultados económicos de las  empresas, pero entonces también tiene que haber transformaciones en cómo hacemos las cosas y, en función de ello diseñar mayor eficiencia y productividad, que es en definitiva lo que nos generará mayor riqueza y bienestar, a mediano plazo”, destacó la ministra de Finanzas y Precios.

¿Qué precios no se movieron?

A esta fecha, cuando buena parte de la población ya conoce cuánto va a ganar y cuánto tiene que tributar a la seguridad social y por el impuesto sobre los ingresos personales (a quienes corresponda), es preciso recordar qué precios no se movieron, cuáles se mantuvieron como hasta 2020 por su impacto en la población, y porque, a partir de su carácter social, se entendió la necesidad de mantenerlos.

Sobre este tema, señaló que “estamos manteniendo todos los precios de los productos destinados a los consumidores de determinadas dietas médicas.

Entre estas, mencionó las asociadas a enfermedades crónicas de la infancia, embarazadas, retrovirosis crónicas y las derivadas de fórmulas basales e intolerancia a la leche”.

Los productos que integran esas dietas –subrayó– mantienen los mismos precios y un nivel de subsidio importante. Asimismo, mantienen los precios minoristas anteriores alimentos específicos para niños, incluidos compotas, carne de res, leche fluida, picadillo de res y yogurt.

“Hemos recibido muchas preocupaciones de madres, sobre los niños que consumen el yogurt de soya de los siete a los 13 años, en el que ha habido un incremento en el precio de 1.00 a 5.00 CUP. Es uno de los productos a reevaluar. La protección de todos estos precios implica subsidios desde el presupuesto, que el país los destina y redistribuye y los pone en función de la población, pero a partir de los propios ingresos que se generan en la economía y el sector productivo.

“Es uno de los temas que hoy no responderemos, pero que está previsto evaluar, porque deben existir condiciones económicas y financieras para la toma de decisiones”, apuntó.

La ministra precisó que a los niños de hasta 15 años con déficit nutricional, bajo peso y talla se les entregan un conjunto de productos de manera gratuita.

Respecto a otros productos de impacto en la vida diaria de la población, como el aseo y productos alimenticios adicionales a los de la canasta familiar normada, refirió que los precios minoristas de los productos industriales de venta liberada (hay 133 productos que se comercializan en la red de establecimientos de mercados Ideal) mantienen el mismo precio.

“Hablamos de detergentes, jabones, gel… Incluso de los colchones, que a lo mejor en este momento no tenemos por las limitaciones de materia primas de la industria para su producción en los niveles demandados. La población debe saber que, cuando nos vayamos recuperando, se podrán adquirir al mismo precio anterior.

“En el caso de los productos alimenticios liberados, fuera de la libreta de abastecimiento, existen 92 que mantienen sus precios minoristas sin incremento. Se incluyen en estos las galletas de sal y las salchichas, por ejemplo”, explicó.

Asimismo, destacó que se mantienen centralizados los principales productos de alto impacto en la población que son comercializados por las cadenas de tiendas.

“No solo no suben los precios de las cadenas que antes vendían en CUC y ahora en CUP, aun entendiendo las limitaciones que hoy tenemos en las ofertas, sino que buena parte de estos productos que están en el entorno de 209 renglones se quedaron centralizados en el MFP, lo cual demuestra el sentido de protección del Estado hacia la población”.

Por otra parte, 489 productos dentro de los materiales de la construcción, de venta liberada, mantienen sus precios minoristas anteriores. Entre ellos están el cemento gris, mortero, bloques, jaboneras, mantas impermeables, entre otros.

Hay servicios de transportación que también mantienen sus precios y otros en los que se incrementan. “No puede olvidarse que este es un servicio cuya materia prima fundamental es el combustible, en su mayoría importado, mientras que el combustible de producción nacional también tiene una participación en sus costos de materia prima importada”.

La ministra recordó que igualmente mantienen sus precios un grupo de medicamentos para el tratamiento de enfermedades crónicas o de larga data.

¿Cómo y quienes definen los precios?

Al abordar el proceso de formación de los precios, facultades de estos, el viceministro primero de Finanzas y Precios,Vladimir Regueiro Ale, puntualizó que tiene una trascendencia fundamental porque se asiste a un proceso de devaluación en el que intervienen el incremento de los costos, los precios mayoristas y otros principios.

“Lo que ocurre es una actualización de las nomenclaturas. El Decreto 24, aprobado en ocasión del ordenamiento monetario, define una nomenclatura de productos y de servicios, que son aprobados a nivel del Consejo de Ministros por sus características e impacto en la población.

“Estamos hablando de la tarifa eléctrica, los combustibles de cocción, los que se expenden en servicentros, todos los productos de la canasta normada de alimentos, y otros agropecuarios que son acopiados, como la caña de azúcar y el tabaco”, precisó.

Según explicó el viceministro del MFP, ese decreto también define que en el caso de los productos cuya aprobación no corresponde al Consejo de Ministros, será facultad del Ministerio de Finanzas y Precios o de las autoridades en que este delegue (titulares de organismos de la Administración Central del Estado, institutos nacionales, consejos provinciales, empresas, unidades económicas de base).

“Esto responde a un principio que está concebido en la política: la descentralización paulatina y ordenada en las facultades de aprobación de estos precios, y ocurre porque hay un reconocimiento de que se está en mejores condiciones de apreciar las características, lo que se requiere para fijar un precio de cara a la población, en esa unidad donde se está prestando el servicio o realizando la producción.

“Además, está relacionado con las facultades dadas al sector empresarial para fijar precios, y también los Gobiernos locales, sea a nivel de Consejos provinciales o Consejos de la Administración municipales. Hay una delegación de facultad, pero también mayor responsabilidad en la gestión de ese proceso tan complejo que es definir precios.

“El ejercicio de estas facultades no es arbitrario, sino que está regulado a partir de metodologías que establece el ministerio de Finanzas y Precios.

Hay una mayor responsabilidad de todas estas autoridades que tienen que considerar un grupo de variables que no estaban en el escenario anterior al ordenamiento monetario”, señaló.

De modo general –consideró–, este ha sido un proceso planificado que ha tenido una preparación anterior, que se expresa con mayor estabilidad en estos precios que tienen carácter centralizado. 

“Desde el anuncio de la medida ha sido un trabajo arduo de todas las entidades que tienen estas facultades, sean ministerios, y sobre todo en los Consejos de Administración municipales, conducidos por los provinciales, en definir precios en la gastronomía, las tarifas del pasaje (que lleva mucho detalle en cuanto a distancias, el tipo de tarifa a aplicar por kilómetros, incluso el nivel adquisitivo de la población, la comunidad).

“Es un tema muy complejo y conlleva mucha preparación y aprendizaje. Estamos en los inicios, apenas llevamos una quincena de la implementación de este proceso, que requiere un monitoreo constante, el cual ha permitido que se realicen adecuaciones.

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