8 de diciembre de 2021
Palacio García de la Noceda

Palacio García de la Noceda: sobrevivir al tiempo y reverenciar el patrimonio local (+Fotos)

Considerado uno de los edificios casa-almacén más importantes fuera de la capital de Cuba, el Palacio García de la Noceda, ejemplo representativo de la arquitectura doméstica del siglo XIX sobrevive hoy al paso del tiempo gracias al impulso reconstructivo promovido por la Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos.

Erigido en 1881 por el comerciante español García de la Noceda, el majestuoso inmueble ubicado en la esquina noroeste de la avenida 52 (Arguelles) con la calle 31 (D´Clouet) marcado con los números 2913 y 2915, exhibe hoy la restauración total de su cúpula, una de las 23 que coronan las emblemáticas edificaciones del centro histórico de la ciudad de Cienfuegos, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Imagen exterior de la edificación. (Fotos: Cortesía de la Oficina del Conservador de la Ciudad, y de la autora)

Tras un intenso período de remozamiento, el Palacete de estilo neoclásico, avanza hacia su culminación para constituirse en la sede del Centro de Interpretación del Patrimonio.

Según afirmara el experto e investigador de la arquitectura colonial cubana Joaquín Weiss, esta edificación figura como la mejor obra cienfueguera de este género, de gran escala, formas sencillas y vigorosas, comparables con las mejores de su estilo en la capital. Evidente al representar el sentir de su época, y la respuesta material a sus necesidades.

Enaltecida en su nuevo proyecto constructivo por cualidades más dinámicas y enriquecidas, la rehabilitación patentiza un intento signado por conservar los valores arquitectónicos, históricos y culturales al también conocido como Palacio de Cacicedo, por su segundo propietario.

A la vuelta de 140 años…

Especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad refieren que desde la culminación del inmueble nunca se habían concebido acciones de rescate y cuidado de sus valores arquitectónicos.

Irán Millán Cuétara, director de la Oficina, principal entidad inversionista de la obra, explicó que el deterioro sufrido durante estos 140 años constituía el principal desafío de este edificio esquinero de ladrillos y azotea, integrado por dos niveles, una torre-mirador al centro, locales de grandes dimensiones, pavimentos, pinturas murales, cristalería variada, herrería, y una sencilla cúpula.

Trabajo en cúpula Palacio de la Noceda
Reparación de la cúpula del Palacio García de la Noceda.

Según Abel Cárdenas Pérez, uno de los carpinteros asociados al Fondo Cubano de Bienes Culturales, en entrevista concedida durante el quehacer reconstructivo, y protagonista del rescate de la cúpula del Palacete, el estado de esta era grave, pues su estructura de madera, rematada por una cubierta metálica, estaba podrida.

“La vigas que sostenían el elemento fueron casi sustituidas en su totalidad, un trabajo que se complejizó debido a la altura y el peligro que representaba”, destacó el especialista.

Ha sido todo un orgullo que las labores en esta cúpula, uno de los elementos icónicos de Cienfuegos y su reconocida arquitectura, hayan sido culminadas con la calidad requerida, porque hasta la madera seleccionada para ello resalta por su perdurabilidad, agregó Millán Cuétara.

El remozamiento integral de la edificación comprende varias direcciones dirigidas específicamente a los diferentes niveles, ocupado en la actualidad por la Empresa de Servicios Portuarios, quienes tras la culminación del proceso constructivo entregarán el espacio a la Oficina del Conservador de la Ciudad.

“En el primer nivel ubicaremos la maqueta de la urbe, como parte del Centro de Interpretación del Patrimonio. Ya en el tercer nivel se han restaurado barandas, pretiles, pavimentaciones, desde ahí se visualiza toda la ciudad. Todo esto permanece hoy en fase de terminación y pintura”, explicó además Millán Cuétara.

Una brigada de restauradores alpinistas trabaja en la parte externa alta del inmueble. Las dimensiones gigantescas de este, y su ubicación en una de las arterias más transitadas de la urbe determinaron este proceder en aras de no instalar el andamiaje necesario que lógicamente entorpecería a los transeúntes y la propia circulación vial.

Colgados desde la parte superior del Palacio, y con los requisitos de protección y seguridad, los trabajadores aún inciden en el rescate de esta singular fachada que se integra al área protegida de la zona histórica de la otrora colonia Fernandina de Jagua.

Centro de Interpretación del Patrimonio: promover y preservar las virtudes citadinas

Grandes espacios favorecidos por las virtudes de un alto puntal, y una particular vistosidad distinguen a este símbolo de la arquitectura doméstica. Próximamente sus salones, y niveles completarán el proyecto denominado Centro de Interpretación del Patrimonio.

Lisley Peña Benavides, especialista de la subdirección de Promoción de la oficina cienfueguera, precisó que el proyecto concibe áreas administrativas, recepciones y zonas de exposiciones permanentes, también espacios de galerías porticadas, muestras transitorias y sitios interactivos, oficinas de especialistas, sala de estar, salones de reuniones, y un patio interior.

Como parte de las propuestas más innovadoras e interesantes previstas para el nuevo uso del inmueble, figura el emplazamiento de la Maqueta del Centro Histórico de la ciudad de Cienfuegos, declarado por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad.

En declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias, el autor y constructor de esta maqueta Manuel Ceballos,  explicó que el ejemplar muestra en su composición todas las fachadas de los locales y viviendas, los pretiles y columnas, balcones, techos, patios y áreas verdes, porque representa una mirada aérea de la urbe.

“Fue una labor rigurosa porque se hizo un levantamiento vivienda por vivienda, luego se llevó a un plano cada manzana, con las medidas de altura y ancho, y finalmente se traslada a un tamaño escala en cartulina, donde deben calarse puertas y ventanas”, aclaró el experto.

En 1990 el Palacio García de la Noceda se declaró Monumento local, pero su presencia en la ciudad de Cienfuegos ha permanecido callada, ausente, silenciada por los estragos del tiempo que le ha robado brillantez y majestuosidad.

Los impulsos renovadores de los últimos años le devuelven frescura y elegancia a cada elemento que compone la imponente obra. Esta vez, los cienfuegueros retornan la mirada curiosa hacia cada detalle desempolvado gracias a los aires de remozamiento.

Un siglo después el Palacete sureño, símbolo de la arquitectura doméstica representativa de la etapa colonial recobra vitalidad, para convertirse en la institución que resguardará el ímpetu conservacionista de quienes promueven una cultura consagrada al cuidado y la preservación del patrimonio cienfueguero.

Reparación de Palacio García de la Noceda

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *