17 de enero de 2022
Omar Linares. El Niño Grande de la pelota cubana

Omar Linares. El Niño Grande de la pelota cubana

Por: Pucho Oroza

El 23 de octubre fue el cumpleaños del que para muchos es el mejor pelotero cubano que haya disputado Series Nacionales. Un verdadero y auténtico extraclase, poseedor de las 5 herramientas en su juego y además una de las leyendas del béisbol amateurs en el mundo: Omar Linares Izquierdo.

Mi generación creció viendo a este jugador, por lo que le es difícil asimilar los argumentos de que su valía y calidad puedan ser disminuidas porque no jugó en la MLB.

Nosotros, los que le vimos en plenas facultades, sabemos que de haberse dado las circunstancias hubiese brillado como pocos, al menos hay que darle el beneficio de la duda. Su carrera en el deporte amateurs le da ese plus, pues sin dudas, Omar, es de lo más grande que hemos visto en un terreno de juego.

Sin caer en la trampa de las comparaciones, este pinareño, oriundo de San Juan y Martínez, acumula todos los reconocimientos de la FIBA:

🏆 Doble Campeón Olímpico (1992-1996)
🏆5 Oros Campeonatos Mundiales Aficionado.
🏆6 Oros en Copas Intercontinentales.
🏆4 veces Campeón Panamericano.
🏆4 veces Campeón Centroamericano.
🥇5 veces Campeón Nacional (Vegueros y Pinar del Río)
🥇4 veces Campeón en Series Selectivas (Pinar del Río).

Por donde quiera que pasó, tanto nacional como internacionalmente se robó la atención de los entendidos en esta materia y los halagos y comentarios a favor de su juego fueron siempre exaltando su calidad probada en un terreno. A su paso por las 20 Temporadas que jugó, Omar dejó cifras que se antojan increíbles, por su cuantía y por versatilidad. Veamos:

En un total de 1700 juegos jugados conectó 2195 hits (5to en SN) en 5962 veces al bate para liderar el tope en series Nacionales de promedio ofensivo con 368. Pero además su paciencia en el home y el respeto de los lanzadores rivales le ayudó a obtener 1327 boletos que le ayudaron a promediar un OBP de 487, el más alto en Cuba.

Con un promedio de 85 juegos por temporada, Linares es el segundo jugador en carreras anotadas con 1547, que habla sobre su tiempo en base. Además su BABIP fue de 363, que le permitió ser de los jugadores que más ponían la pelota en juego que combinado con su ISO o Capacidad de dar extrabases de 276 le dieron la posibilidad de conectar 785 batazos multibases, entre ellos 404 homeruns, 3° en este departamento detrás de Orestes Kindelán y Lázaro Junco, y 54 triples, una mezcla de fuerza y rapidez muy rara y única.

Con estas conexiones el Niño, ostentó en su carrera un SLU de 644, el más alto en Series Nacionales de por vida, recorriendo un total de bases de 3842, segundo en este apartado. Su OPS fue de 1.131, líder, con un total de carreras impulsadas de 1211. Un extraterrestre.

De los elementos que más asombran a entendidos es su capacidad atlética para dominar todos los elementos del juego, a estos números de poder y tacto se le adicionan otros de velocidad y es que este atleta pudo robar 246 bases en 341 intentos además de liderar en mucho tiempo las pruebas de habilidades de home a primera. Además, siendo un jugador de fuerza y promedio se ponchó solo 675 veces, un promedio muy bajo porque además no tenía bolas malas, era muy seguro y concentrado en home.

Otros de los elementos que permiten un análisis de su grandeza nos conduce a sus frecuencias en algunos departamentos importantes: dio un Hr cada 14.49 veces al bate, siendo 7mo en este escalafón, daba un extrabases cada 7.57 turnos, cuarto de todos los tiempos, conectó un indiscutible cada 2.73 turnos e impulsaba cada 4.9. Algo fuera de lo normal.

Pero además bateó por encima de 400 en 7 oportunidades, siendo el pelotero que más veces lo ha hecho, como mismo es el que más veces ha sido líder de los bateadores, alcanzándolo en 6 temporadas empatado con Wilfredo Sánchez. Es uno de los tres jugadores que ha podido conectar 4 cuadrangulares en un juego.

En su andar por Series Nacionales, ️bateó sobre .300 durante 15 temporadas consecutivas incluyendo Series Selectivas, 4 veces 20 o más jonrones, desde 1983 hasta el 2000 no dejó de promediar un Slugging de .500, 11 veces impulsó 40 o más carreras en series de hasta 65 juegos, un soberano dios de los terrenos en Cuba.

Linares con 15 años ya debutaba en Series Nacionales y es uno de los casos que ha llegado al equipo Cuba siendo aún juvenil. Con las cuatro letras Omar disertó en eventos internacionales, llegando al cuadro de Todos Estrellas en 14 oportunidades de los 22 en que participó.

Con el equipo Cuba, bateó para 438, con 326 hits conectados en 744 veces al bate con 146 extrabases de ellos 78 homeruns. Anotó 283 carreras e impulsó 224, su SLU fue de 864 con 105 boletos, todo eso en 191 juegos. Su frecuencia de cuadrangulares internacionalmente fue de 9.53, descomunal. Muchos recuerdan su batazo en Winnipeg, para clasificar a Cuba a la Olimpiada de Sídney y por supuesto, los tres cuadrangulares en la Final de los Juegos de olímpicos de Atlanta que fue la consagración en la historia deportiva del béisbol.

Sin dudas estamos ante uno de los más grandes jugadores cubanos de todos los tiempos, si hubiese algo que reprocharle fuera su poca consistencia en los entrenamientos, algo justificable si analizamos que desde muy joven entró en la dinámica de jugar ininterrumpidamente Serie Nacional, entrenamiento para Equipo Cuba y Evento Internacional, que va debilitando su condición física y sobre todo su motivación. Además no es que necesitara entrenar demasiado, lo que si fue un factor que influyó en sus lesiones al final de su carrera.

Otro de los elementos en que se le critica es su defensa, si bien no es considerado un atleta eminentemente defensivo, su aporte fue cumplidor y es dueño de grandes jugadas que reposan en las retinas de los fanáticos. En 12592. 2 inning cometió 275 errores, para un promedio defensivo de 948. Realizó 1523 outs, 3448 asistencias y fue partícipe en 459 doble play. Nada mal.

Omar Linares es uno de esos jugadores que tiene muy pocos detractores, muy querido por su pueblo y no solo el de Pinar del Río. Es uno de esos casos en que nadie duda hubiera triunfado en Grandes Ligas, por su capacidad atlética demostrada, atributos deportivos y calidad técnico táctica.

Feliz cumple Omar, el Niño Linares, gracias por regalarnos tantas alegrías, gracias por una carrera intachable y por toda la magia dentro y fuera del terreno. No importa si jugaste o no MLB, no interesan las comparaciones con otros jugadores, no hay dudas de tu calidad y por eso eres parte de la historia del pasatiempo nacional cubano, Patrimonio Cultural de la Nación.

Tomado del Muro en Facebook Por La Goma

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