28 de enero de 2022
Inflación en Cuba: un gran reto para el 2022

Inflación en Cuba: un gran reto para el 2022

La inflación es uno de los grandes retos de la economía de Cuba de cara al 2022, reconoció este martes el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil.

Ante la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), Gil explicó que hasta el mes de noviembre esos valores alcanzan un acumulado del 69,5 por ciento, casi 10 puntos por encima de lo previsto al iniciar el año (60), los cuales tienen una expresión concreta en la disminución de la capacidad de compra de la población.

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El pronóstico es cerrar el año con cifras que superan el 70 por ciento, dijo el ministro, pero aclaró que esto no es resultado del proceso de ordenamiento monetario emprendido a inicios del 2021, cuando se unificó la moneda y el cambio de esta frente al dólar se fijó en 24 pesos por cada uno, además de realizarse una reforma salarial y de precios.

La inflación en la nación caribeña, al igual que en el resto del mundo, es producto de una conjunción de factores, comentó el ministro, y detalló entre estos la ralentización de la actividad productiva debido a la COVID-19 y la inyección de paquetes de estímulos.

En este sentido, recordó que Cuba también introdujo en la economía dos mil millones de pesos (alrededor de 83 millones 330 mil dólares) sin respaldo productivo, como parte de las medidas de protección a los trabajadores, artistas y otras personas durante la epidemia.

El incremento de la demanda sin respaldo productivo y con dinero circulante genera inflación, resumió el titular, y añadió el peso que significa para todos los países la ruptura de cadenas logísticas, pues no llegan los productos importados y las materias primas para la producción, con impacto negativo en las ofertas.

Dentro de ese contexto la nación caribeña experimenta una situación excepcional, que es el recrudecimiento del bloqueo económico de Estados Unidos, con un costo superior a los nueve mil millones de dólares de abril de 2019 a diciembre de 2020, lo que se une a más de 3 mil millones de dólares de ingresos menos en esta etapa.

A pesar de ello, enfatizó Gil, no puede hablarse en Cuba de una inflación generalizada, pues hay precios de bienes y servicios básicos que no subieron desde inicio del año por la protección estatal, como la tarifa eléctrica, del agua, el gas, la venta minorista de combustibles, y los productos de la canasta básica normada, a pesar del incremento de varios de esos renglones en el mercado internacional.

El país continuará priorizando la búsqueda de soluciones a un problema que afecta directamente a la población, aseguró el viceprimer ministro, pero remarcó que la respuesta no puede ser subir salarios, lo cual empeoraría la situación al no existir oferta para cubrir esa demanda.

Tampoco el camino es topar los precios de la economía, porque eso no ha dado resultado en otras ocasiones, expresó, y apuntó que la solución es el incremento de la oferta, pero con productos nacionales; lograr más encadenamientos productivos y evitar cuestiones como pagos sin respaldo productivo.

Debemos trabajar en el control del gasto público, disminuir el déficit, desarrollar un programa con este propósito que no dará resultados de manera inmediata, dijo Gil; pero también discutir con todos los que ofertan bienes y servicios para evitar precios astronómicos, y perfeccionar el funcionamiento del comercio, de las empresas estatales y producir más alimentos,

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