29 de noviembre de 2021

Conceden título de Héroe del Trabajo a 10 científicos detrás de las vacunas cubanas contra la COVID-19

Si le preguntan a uno de los científicos más grandes de Cuba qué hubiera querido ser cuando niño, “hubiera dicho que quería ser pelotero. La emoción de batear un jonrón en un estadio, los cubanos la llevamos en la sangre”.

Pero desde pequeño ya leía y hacía muchos experimentos. Llevaba la química en la sangre y el deseo de soñar. “Siempre he sido alguien que ha defendido en todos los escenarios que un cubano no es inferior a nadie, sea cual sea la nacionalidad”.

Pionero, descubridor, creador junto a su equipo de una vacuna por síntesis química… Un descubrimiento como ese merecería, un Premio Nobel”, le dijo un día Arleen Rodríguez en la Mesa Redonda.

Y Vicente Vérez Bencomo respondió que no, que cree que no lo merece. “Es un descubrimiento importante de nuestro equipo, de los que rompen caminos. De los que abren nuevos senderos”.

Pero Vérez y todos los científicos detrás de las vacunas cubanas se merecen, si fuera posible, todos los premios del mundo, aunque a ellos les baste con la sonrisa de un niño que vuelve al aula y se encuentra con sus amigos, más de un año después, y con un pinchazo en el hombro.

Esta noche Cuba les agradece una vez más. En el Salón de Protocolo del Consejo de Estado “El Laguito” en La Habana, el primer secretario del Comité Central del PCC y presidente, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, le concede el título de Héroe del Trabajo de la República de Cuba a 10 eminentes científicos detrás de la producción de las tres vacunas y los dos candidatos vacunales cubanos contra la COVID-19.

La condecoración le es conferida a Gerardo Enrique Guillén Nieto, Eulogio Pimentel Vázquez, Marta Ayala Ávila, Vicente Guillermo Vérez Bencomo, Yury Valdés Balbín, Dagmar García Rivera, Belinda Sánchez Ramírez, Tammy Boggiano Ayo, Eduardo Ojito Magaz y Lorenzo Jorge Pérez Ávila.

De igual forma, esta noche en El Laguito, donde también se encuentra el primer ministro cubano Manuel Marrero Cruz y el miembro del Buró Político Roberto Morales Ojeda, se entrega la Orden “Lázaro Peña” de primer grado a 47 científicos vinculados a las vacunas.

Vestidos de gala en un salón de luces blancas con banda de ceremonia, uno vuelve atrás. A la noche en que Guillén recibió los primeros resultados del estudio clínico fase I de Abdala; al día en que Dagmar dijo: “Soberana es más que un candidato vacunal, Soberana es un país”; y a las vacaciones de Yury que nunca llegaron.

Hace unos días el periódico Adelante le preguntaba a Pimentel Vázquez qué significa para él ser Héroe del Trabajo. “Como decía al inicio, he tenido la oportunidad de haber estado en el lugar y en el momento preciso, y de aglutinar a un grupo de personas excelentes, brillantes y conducirlas a los resultados que hemos hablado. La imagen que tengo es como si fuera un río, corriente abajo, donde van muchos peces en condición de héroes del trabajo y tiran el anzuelo y fortuitamente soy yo uno. Lo interpreto y lo interiorizaré siempre como un reconocimiento a las tantas personas que han logrado estos resultados”, respondió.

Tin Cremata siempre dice: “yo no trabajo, sino que juego en pandilla, y prorrogo todos los días la porfía en el parque de mi infancia”. Hoy a estos 57 científicos los reconocen por su trabajo, pero ellos no trabajan. Hacer vacunas, y salvar, es su pasión.

Foto: ACN.

Foto: ACN.

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