4 de diciembre de 2021
CDR

Homenaje a los fundadores los Comités de Defensa de la Revolución en Cienfuegos

A pesar de haber transcurridos 61 años de su fundación, no podemos olvidar a los primeros organizadores de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en Cienfuegos, a ellos hay que rendirles eterno homenaje, sobre esos cederistas conversé mucho con mi inolvidable amigo, Andrés García Suarez, su primer coordinador en este municipio, que entonces abarcaba como uno de sus barrios la amplia zona montañosa de Cumanayagua.

Esa tarea que le fue encomendada por Manuel Chaos Trujillo, que en esa etapa era secretario de las conocidas ORI, que agrupaban a las Organizaciones Revolucionarias Integradas, que constituían la dirección politica de la localidad, Andrés consideró un privilegio haber cooperado al nacimiento de los Comités de Defensa de la Revolución, en Cienfuegos y resaltó que al iniciar esa tarea, -encontró que en algunos barrios se habían reunido, designando al más revolucionario y capaz de los vecinos.

Era demostración de la impaciencia revolucionaria, aunque les faltaba la orientación, que les llegó pocos días después a través ¬de la recién creada coordinación municipal de los CDR, en un seminario organizado en un aula del Colegio Apostolado en Hourruitiner, esquina a Santa Cruz.

Esta primera dirección de los CDR, creó un programa radial, por Radio Tiempo, de 5:00 a 5:15 de la tarde, llamado con la Guardia en Alto, que sirvió para elevar la conciencia cederista de los oyentes y orientarlos.

La tarea de organizar la fluidez de la información popular sobre sospechosos de actividades contrarrevolucionarias, correspondió a Rafael Toledo Díaz, combatiente del 5 de Septiembre, joven, audaz, analítico, y tuvo muchos éxitos en su labor.

Gran peso tuvo la organización de los CDR en Cumanayagua para contrarrestar el accionar elementos antisociales y ex militares batistianos en esa zona.

Poco después se multiplicaron los encargos de los CDR, pero sin abandonar la vigilancia, se activo el necesario frente de Organización, que desempeñó el joven Francisco Calaña Capestany, capaz de coordinar todas las actividades cederistas.

La necesaria capacitación estuvo a cargo de Juan Ruíz Miranda, un hombre, autodidacta, muy elocuente y documentado.

A Rigoberto Alfonso, empleado bancario, por su conocimiento económico, le fue asignada la difícil misión de distribuir entre los vecinos, los escasos abastecimientos existentes en aquella época debido al inicio del despiadado bloqueo del imperialismo, que actualmente el gobierno de los Estados Unidos ha incrementado cruelmente a pesar de la pandemia que afecta a Cuba.

Después por la enfermedad de Rigoberto, asumió esa tareas Elizandro Cabrera, comerciante que entregó su bodega y se unió a la Revolución que siempre había sido su ideal, pues había viajado por América Latina, y tenía claras nociones de la vida en el capitalismo.

El frente de Salud Pública de los CDR lo asumió el doctor José Miranda, quien encaró la vacunación de los menores en momentos en que muchas madres se negaban a vacunar a sus hijos. Su carácter y conocimientos contribuyeron al cumplimiento de esa tarea.

La maestra Sara López representó a los CDR en la Campaña de Alfabetización. Ella fue la responsable de captar alfabetizadores y localizar personas analfabetas, un esfuerzo enorme que resolvió con dedicación y capacidad, colaborando estrechamente con el inolvidable pedagogo Juan Olaiz.

El carnicero Gilberto Arias fue un ejemplar impulsor del trabajo voluntario cederista, en muchos tipos de movilizaciones agrícolas.

Un joven Roberto Martínez contribuyó a perfeccionar el trabajo en los barrios creando zonas cederistas con sus responsables respectivos, muchos de los cuales resultaron distinguidos, entre ellos recordamos especialmente a Roberto Cabrera, Ángel Leal y Nivia Más Mederos, en el populoso barrio de La Gloria; a Pulido Monzón en Caonao; a Israel Silva en Pueblo Nuevo; a Luis Yera en Buenavista; en la zona 3 de Aduana, se distinguió Agustina Cardoso; en Punta Gorda, las hermanas Rebollido; en Tulipán, el batallador Cuesta Piloto, entre otros, cuyos nombres se puede olvidar, pero cuyo accionar en defensa de la Revolución y el desarrollo de su barrio será recordado en la historia de la creación de los CDR en Cienfuegos.

El trabajo unido y exitoso fue reconocido el 29 de diciembre de 1961, en la plenaria organizada por las ORI, en el teatro Tomás Terry, donde se destacó labor realizada ese año que concluyó con 3 mil Comités organizados y activos.

En esa plenaria cederista se anunció que el coordinador municipal Andrés García Suárez había sido seleccionado para cursar la Escuela de Instrucción Revolucionaria en Santa Clara, con carácter interno durante seis meses y para sustituirlo fue nombrado Humberto Duarte Jiménez, que desempeñó exitosamente esa responsabilidad, etapa a la cual nos referiremos en otra oportunidad.

Al concluir el curso de superación, Andrés García fue uno de fundadores del periódico Vanguardia, creado en Santa Clara, comenzando su carrera periodística, en la cual alcanzó un extraordinario prestigio.

No se puede olvidar en este breve recuento un hecho singular, acontecido en los tres días que le duró al imperio el sueño de la aventura por Playa Girón, en su fallido intento del regreso, pues los cederistas inmovilizaron a los conocidos desafectos de la Revolución, impidiendo que pudieran apoyar a los mercenarios que intentaron entrar por Girón.

Han transcurrido 61 años de la fundación de los CDR, pero no hay dudas sobre la importancia de la masiva organización en la defensa de la Revolución y el desarrollo de las comunidades.

Las tares pueden ser otras, pero serán cumplidas con calidad y disposición, porque esas cualidades han logrado que nuestros dirigentes y el pueblo tengan confianza en el accionar de una organización que nació con la Revolución y nació para quedarse.

Porque los nuevos tiempos no significan prescindir de los CDR, con su historial en defensa de la Revolución, sino ser consecuentes con las nuevas misiones y la necesidad de fortalecerlos con el protagonismo de los jóvenes y un trabajo político ideológico alejado de todo formalismo.

Todavía los CDR tienen una gran vigencia, pues los nuevos tiempos y sus retos , hay que encararlos con espíritu de trabajo, junto a las nuevas generaciones y mantener la vigencia del legado de su fundador Fidel Castro y demás grandes hombres de la Patria, junto al conocimiento sobre las tradiciones de lucha de Cuba, fortaleciendo el trabajo cederista en los barrios, en coordinación con las organizaciones estudiantiles y obreras, la Federación de Mujeres Cubanas y los factores de organismos e instituciones vinculadas a la comunidad, pero sin sustituir la responsabilidad que a cada cual le corresponde´

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *