8 de diciembre de 2021
Ante la nueva variante del SARS-CoV-2 en Sudáfrica ¿qué hacer?

Ante la nueva variante del SARS-CoV-2 en Sudáfrica ¿qué hacer?

Hay varios tópicos relativos a la nueva variante sudafricana del SARS-CoV-2 que poseen especial significación, por lo cual la población en general debe conocerlos, no solo en el sur del continente africano.
Su conocimiento (o carencia de él) puede tener un impacto importante en la adopción de conductas sanitarias que hagan la diferencia en cuanto a la propagación de la pandemia de Covid-19.

Así, según los virólogos sudafricanos, hay un grupo de significativos tópicos sobre los cuales de momento existe cierto desconocimiento, mientras en otros se cuenta ya con cierta información constatada en la práctica de intervención socio-sanitaria y clínica.

Por ejemplo, hasta donde se sabe, la nueva variante no cambia la forma en que se transmite de persona a persona, pues el virus aún tiene las mismas proteínas y la misma forma de ingresar al cuerpo humano.

De esa manera, el nuevo linaje seguirá propagándose por gotitas de saliva y por contacto con superficies donde ha estado.

En consecuencia, las medidas de prevención como el distanciamiento social, el uso de nasobucos y la desinfección permanecen entre las mejores formas de prevenir infecciones. No hay cambios en cuanto a la importancia de esas acciones preventivas.

Y ese tipo de conducta deberá seguirse aún cuando uno haya sido infectado anteriormente, pues hasta ahora se desconoce si quien haya padecido la variante anterior del nuevo coronavirus queda inmune al actual linaje o no.

En caso que se sospeche un posible contacto, alertan los especialistas, el aislamiento y la cuarentena permanecen similares en cuanto a su forma de realizarse: las personas expuestas al virus deben permanecer en cuarentena durante 10 días, periodo similar de aislamiento que deben obedecer quienes padecen la enfermedad.

Asimismo, por ahora no hay razón para pensar que las manifestaciones externas presentadas por la Covid-19 serán diferentes según el linaje vírico presente, y es muy probable que los pacientes presenten el mismo espectro de síntomas y respuesta inmunitaria anterior.

Queda por ver si la gravedad sobre individuos pertenecientes a sectores de riesgo será diferente, algo que de momento no se sabe con certeza.

Entonces, si nos infectamos, ¿necesitamos saber como pacientes si es el virus original o el nuevo?

En ese punto, hay consenso entre los médicos de que no es necesario tener ese conocimiento para enfrentar el tratamiento clínico, el cual sigue siendo exactamente el mismo.

A saber, oxigenoterapia cuando se requiera dada la gravedad de la afectación, esteroides (dexametasona) para personas con manifestaciones clínicas más graves, y anticoagulantes para prevenir una complicación común de la enfermedad, que es la formación de trombos sanguíneos.

Con vista al futuro cercano resulta importante saber que hay cierto consenso en la comunidad científica de que buena parte de las vacunas desarrolladas actualmente podrán combatir el nuevo linaje teniendo en cuenta sus mecanismos de acción, aunque ese punto en particular es objeto de intensas investigaciones.

En tanto, tranquiliza saber que las actuales pruebas de PCR empleadas por los laboratorios de buena parte del mundo, incluidos los de Sudáfrica, son capaces de detectar el linaje mutado del SARS-CoV-2.

De hecho, el linaje mutado de la sureña provincia sudafricana de Eastern Cape (uno de los epicentros de la segunda ola de la Covid-19 en el país) se detectó en más de 150 muestras utilizando el repertorio actual de pruebas de PCR en tiempo real.

Además, cada prueba generalmente detecta al menos dos o tres objetivos genéticos diferentes para actuar como respaldo en el caso de que surja una mutación en uno de ellos.

Dada esta realidad, de momento Sudáfrica impone el requisito de que los viajeros que arriben al país deben presentar una prueba de PCR negativa dentro de las 72 horas posteriores al resultado, así como el cumplimiento de todas las medidas de intervención no farmacéutica durante el viaje.

EN RESUMEN

La segunda ola de Covid-19 es la misma que la primera en la mayoría de los aspectos. La causa sigue siendo igual: el coronavirus SARS-CoV-2 infecta las mismas células del cuerpo y hace que las personas se enfermen de la misma manera.

El conocimiento acumulado sugiere que el virus con estos nuevos cambios parece afectar a los adultos mayores y a las personas con comorbilidades de la misma manera que lo hizo el virus sin cambios.

No obstante, la actual segunda ola puede ser diferente en algunos aspectos a la primera en Sudáfrica, sobre todo en cuanto a si el virus se propague más fácilmente o no, o si causa una enfermedad con manifestaciones más graves o similares.

Todo ello es objeto de investigación en estos momentos, en que una de las pocas certezas absolutas es que las medidas preventivas recomendadas por la OMS siguen totalmente vigentes y constituyen la única garantía de minimizar el impacto del coronavirus entre las personas de todo el mundo.

Mientras, ya varios países están recibiendo envíos de vacunas como la rusa Sputnik V, o las producidas por las empresas Pfizer-BioNTech, Moderna y AstraZeneca.

arb/mv/cvl

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