Xiomara y una vida de magisterio en Santa Martina

Quizás para quienes habitamos la ciudad, acostumbrados a apreciar el entorno escolar en esta urbe bicentenaria, son lejanas las experiencias en aquellas escuelitas que constituyen la vida de los sitios más intrincados de Cienfuegos.

En Santa Martina, una comunidad perteneciente a Rancho Luna y a casi cuarenta kilómetros de la capital de la provincia, vive Xiomara Guzmán Pérez, una maestra que, a sus 71 años, no abandona la noble labor de educar.

Xiomara fue sorprendida mientras escogía el arroz en al portal de su casa, muestra de la cotidianidad de un asentamiento en el que se respira aire fresco, todos se conocen y son como una gran familia.

“Yo fui maestra Makarenko, esos fueron mis inicios. Más tarde seguí superándome y me gradué finalmente en la escuela de Enseñanza Media Superior. Desde el año 1980 tengo mi título universitario”, contó esta mujer sencilla y de voz pausada. Todo el aprendizaje del niño es una experiencia bonita

Antes de impartir clases en la escuela rural Ramón López Peña, Xiomara fue profesora de Secundaria Básica. “Hace más años trabajo aquí. Anteriormente no tenía una base como la tengo ahora. Todo el aprendizaje del niño es una experiencia bonita que se renueva a diario porque cada niño es diferente”

Más de cuatro décadas de experiencia han ofrecido a Xiomara nuevas experiencias de trabajo y la han conducido a la búsqueda de alternativas en el aprendizaje. Tiene 19 alumnos de primero a sexto grados a quienes imparte un mismo programa de estudio con material de estudio específico.

Expresa que también constituyen instrumentos de trabajo los ajustes curriculares y las orientaciones que “enseñan a las maestras esa cantidad de grados. Los alumnos salen de aquí aprendiendo lo mismo de uno que esté en una escuela con grados puros”, refirió.

A pesar de los obstáculos que impone enseñar en una zona rural, Xiomara desafía las complejidades. “Son casi dos kilómetros de mi casa a la escuela, y la mitad del año el camino es prácticamente intransitable. Voy y vengo todos los días caminando.

Luego de un tiempo sin ejercer la profesión Xiomara se incorporó a las aulas. Confiesa que lo hubiera hecho aun sin remuneración porque “yo no concibo mi vida sin el trabajo, con él me olvido de todo”.

 

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Autor: Dainerys Torres Núñez

Joven periodistas de Camagüey devenida cienfueguera que recientemente se incorporó a los Servicios Informativos de Radio Ciudad del Mar.

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