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En el Malecón, siempre aventura de pesca
Fotorreportaje: Octavio Pérez
Valladares
tabo@enet.cu
Sin la mar Cienfuegos no sería la ciudad llena de embrujo que es.
Ahí sigue la bahía como la paciente novia, que en el alba o
anochecer suele presentar los mismos destellos.
Ofrezco a los cibernautas los momentos en que fui pescador furtivo
de rostros, mientras otros, atrapados dentro de la milenaria
emoción, se dejaban llevar de la mano por la magia del cordel. El
hombre, niño o mujer -con este apasionante esparcimiento- logra
borrar los avatares de un día más que concluye.
A mí, por increíble coincidencia, el malecón de la “Perla del Sur”
me premió con estos instantes fabulosos:
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| “Capico”
mío, mira lo que te ha pasado por no hacerle caso a tu
mamá. ¡Te pescaron!… |
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!Pica en
mi anzuelo! ¡Te tengo! Eres mío… ¡Vaya! Se ha escapado
otra vez… |
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Yaniellas,
aparentemente concebida por las olas, prueba suerte para
obsequiarle a su hijo ese habitante de las aguas, que
tanto gusta a los gatos…
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Se yergue
jubiloso el héroe de la jornada. ¡Ha capturado un pez,
única y mayor pieza! Lo muestra con orgullo. Todos
sonríen, pero cuánto hubieran deseado este obsequio de
nuestra hermosa bahía… |
(Noviembre 2009)
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