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A Lázaro Vargas lo
querían hasta cojo
Por:
Rafael Pérez Valdés (Tomado de
Cubahora)
cip241@cip.enet.cu
Lázaro
Vargas, el inolvidable número 20 en la camiseta de los Industriales,
salía muchas veces hacia el home plate, caminando despacio y
arrastrando el bate por el terreno. Algunos, quizás no tantos,
pensaban que no tenía ganas de jugar. Se les olvidaba un refrán:
"Las apariencias engañan." ¡En realidad ponía el corazón!
—Parece que fue ayer cuando te retiraste, pero no es así.
"Hace nueve años, en el 2000".
— ¿Se encuentra más tranquila ahora que en tus tiempos la tercera
base en el equipo Cuba?
"Yo creo que los muchachos están haciéndolo bien, han sabido suplir
a las figuras de antes. Creo que siempre habrá un Omar Linares, un
Rafael Orlando Acebey, un Gabriel Pierre, un Vargas…"
— ¿Qué estás haciendo ahora?
"Estoy trabajando con niños, en la Ciudad Deportiva".
— ¿Has tenido alguna misión como entrenador en el exterior?
"Sí, como no, en Brasil durante ocho meses. Me fue muy bien, pero
extrañaba mucho y decidí regresar".
—¿Qué piensas de la actual Serie Nacional de Béisbol?
"Es joven todavía, hay equipos que han tenido sus altas y bajas. No
quiero dar una opinión apresurada. Me gustaría hablar de ellos
cuando estemos a la altura del juego 60, cuando, como decimos
nosotros, la competencia haya cogido carretera".
—Sin desconocer eso, ¿cómo ves a los Industriales?
"Yo pienso que el picheo es lo que más los ha afectado, y si llega a
arreglarse, pueden pasar por buenos momentos".
—Los aficionados recuerdan mucho aquel deslizamiento tuyo en home,
la reacción amenazante del receptor Juan Castro…
"Fue al calor del juego. Yo venía con la carrera del gane."
— ¿Había algún antecedente entre ustedes?
"No, ninguno, somos amigos. Al día siguiente salimos a tomarnos una
cerveza."
— ¿Cómo se maneja la cuestión de que eres zurdo para comer,
escribir y no para jugar al béisbol?
"Para sintetizar, yo soy un zurdo que juega a la pelota a la
derecha. Gracias a la casualidad. Nadie me viró de mano."
— ¿Te gusta ser director?
"No."
—Bueno, vamos a suponer que te gustara ser director. Si existiera
una máquina del tiempo en la que te pudieras mover, hacia delante y
atrás, en nuestras Series Nacionales, ¿te atreverías hacer un equipo
todos estrellas?, ¿cuál sería tu conjunto ideal?
"Es muy difícil, la gente dice Fulano fue mejor que Zutano, yo creo
que esas comparaciones no pueden realizarse, cada cual lo fue en su
época. Y cada cual cumplió su cometido. Entonces dejaríamos fuera a
jugadores muy valiosos."
—Vamos a desempolvar cosas, ¿el director con el que te sentiste más
cómodo jugando?
"Me sentí bien con unos cuantos: Rodolfo Puente, Pedro Medina, José
Miguel Pineda, Higinio Vélez, cuando me dirigió una vez en el Cuba."
— ¿De los pitchers estelares, a cual le bateabas con más
facilidad?
"Jorge Luis Valdés, un zurdo de tremenda clase, pero parece que
tenía suerte ante él, le adivinaba los lanzamientos. Y el más
incómodo José Ibar."
—Hay una anécdota por ahí, quisiera la confirmaras; se dice que
el director Jorge Fuentes comentó una vez algo más o menos así:
Quiero a Vargas siempre en mi equipo, porque cuando necesito un
emergente, hay quienes no me miran a los ojos y él me pide el bate.
"Eso fue a raíz de mi lesión en la pierna. Se estaba diciendo mucho
que por ese motivo yo no podía estar en los primeros planos. Y Jorge
Fuentes dijo: Aunque esté cojo, yo lo quiero en mi equipo, porque
cuando hay que salir a batear, él nunca me vira la cara."
(Mayo 2009)
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