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Alberto
Juantorena: años de gloria
Por: Rafael Pérez Valdés (Prensa
Latina)
deportes@prensa-latina.cu
Hace
ya tres décadas, el inolvidable corredor cubano Alberto Juantorena
protagonizó los dos mejores años de su trayectoria deportiva, los de
1976 y 1977, que parecieron más bien salidos de un bello sueño.
Vamos a comenzar por 1976, cuando se convirtió en la ciudad
canadiense de Montreal en el primer hombre de toda la historia en
lograr un doblón olímpico en las pruebas de 400 y 800 metros planos,
la primera clasificada de velocidad y la última de mediofondo.
En esa temporada se desempeño 17 veces en la vuelta al óvalo, de las
cuales en 15 llegó primero, en una segundo y en otra tercero, a la
vez que paró los cronómetros en cinco oportunidades por debajo de la
barrera de los 45 segundos y estableció tres records nacionales.
No salió en muchas oportunidades a recorrer los 800, pues era un
especialista en la prueba más corta, y para la segunda fue preparado
en secreto (tanto que ni él mismo lo sabía) por el polaco Zigmud
Zabierzowsky, quien le explicaba que sus presentaciones en esa
distancia eran parte del entrenamiento.
En las dos vueltas a la pista se desempeñó ese año en nueve
oportunidades, en las cuales siempre arribó primero. Lo hizo también
con el ritmo de tres marcas nacionales.
Y el punto máximo lo alcanzó el 25 de julio, pues corrió los 800 en
1:43.50, récord olímpico y mundial.
En 1977 salió a darle la vuelta a la pista en 15 ocasiones, con 14
triunfos y un segundo lugar, a la vez que marcó tres tiempos por
debajo de los 45 segundos.
Mientras, para los 800 se calzó los pinchos 13 veces y en todas
resultó invencible. Tanto, que hasta se dio el lujo de mejorar su
récord del orbe.
La citada hazaña ocurrió el 21 de agosto cuando marcó 1:43.44
minutos en los IX Juegos Mundiales Universitarios celebrados en
Sofia. Se debe recordar que la faena estuvo, además, acompañada de
ribetes muy curiosos.
Juantorena le dijo al vallista cubano Alejando Casañas que lo veía
muy bien, que podía batir el récord del mundo de los 110 metros.
"Le dije que si él rompía la marca yo lo haría también y cuando me
quedé solo en la habitación escribí: Hoy romperemos los récords
mundiales de 110 y 800", rememoró.
Ya de regreso al hotel, con las dos nuevas marcas establecidas,
Juantorena le dijo a un entrenador que leyera aquel papel, lo cual
dejó a muchos con la boca abierta.
Hay que recordar también que el doblete olímpico, en Montreal-76,
fue repetido después en la Copa del Mundo de Dusseldorf-77, también
en medio de otra curiosidad: hubo que repetir una de las pruebas,
porque en el momento del disparo un avión pasó por encima del
estadio y no lo dejó escucharlo.
En los años 1976 y 1977 la Asociación Internacional de la Prensa
Deportiva (AIPS) reconoció al as cubano como el mejor deportista del
mundo, incluidas todas las disciplinas.
A Juantorena aún hoy se le recuerda con su paso firme, seguro,
elegante, por lo cual fue bautizado como "el elegante de las
pistas".
Y hasta por lo que comenzó como una técnica y terminó como un
defecto: correr mirando con frecuencia hacia atrás, algo que, sin
embargo, casi podía perdonársele a un grande como él, porque en
definitiva... ¿quién lo iba a alcanzar?
(Noviembre
2007)
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