Este domingo falleció en Cienfuegos, a la edad de 86 años, Lutgarda Balboa Egües, destacada dirigente y luchadora.
Lutgarda Balboa Egües, una mujer en toda la extensión semántica de la palabra, una mujer que ha sido madre y luchadora comprometida con la Patria y su tiempo, los suyos; una mujer que ha defendido por más de 80 años, toda su vida, los derechos de género, ha dejado de existir, solo físicamente en Cienfuegos este primer domingo de septiembre.
Luga, como se le conoce desde los afectos, ha permanecido, hasta hace muy poco, en su oficina del Comité Provincial del Partido, impulsando una y mil tareas desde y por la Revolución; rodeada de fotos que son la cronología de una vida en pos de las causas justas, las más justas, en lo social y económico, atesorando la Historia, esa que pudo ser contada por ella misma en cada detalle.
Ya no estará más, pero si quedarán sus consejos, enseñanzas, el ejemplo que inspiró a muchas generaciones, a entregar todo el tiempo y energías, desde una militancia comprometida en favor de la causa y el propósito de construir una sociedad distinta de justicia y equidad.
Las fotos de los años 60 nos devuelven a una miliciana de pelo rubio y ojos claros, quien dirigía a muchas más de su estirpe, un batallón femenino comandado por esa mujer coraje que en el centro de abril de 1961 participara de alguna manera en el combate que primero derrotara al imperialismo en América Latina.
Luga, esa Luga imprescindible y querida, de pueblo y venida de él, dirigente Partidista, se marcha hoy a otra dimensión, y lleva una estela que siempre iluminará el camino a quiénes nos enseñó, desde la recia disciplina y el compromiso, que el hoy define el mañana y que vale la pena edificar. ¡Hasta siempre!






























