Lidia Doce: Mensajera de la Sierra Maestra

Fidel y Lidia Doce

El 27 de agosto de 1916 vino al mundo Lidia Esther Doce Sánchez, aquella heroica mujer que conquistó el respeto y la admiración de sus compañeros del Ejército Rebelde, por su audacia, valor y sentido del deber en el cumplimiento de la riesgosa misión de servir como mensajera de la Sierra Maestra, durante la guerra contra la tiranía de Fulgencio Batista.

Algunos autores afirman que su nacimiento se produjo en el poblado de Mir, actual municipio de «Calixto García», pero lo cierto y probado es que el alumbramiento ocurrió en Velasco, poblado perteneciente a Gibara, ambas localidades en la provincia de Holguín, aunque desde muy pequeña residió en Mir junto a sus padres. Lo anterior es fruto del testimonio ofrecido por su madre, y recogido por el periodista e historiador ya fallecido Nicolás de la Peña Rubio.

Lidia tenía unos 40 años de edad cuando se produjo el desembarco del yate Granma, el dos de diciembre de 1956, y de inmediato decidió sumarse al Ejército Rebelde, y lo hizo como mensajera bajo las órdenes del Comandante Ernesto Che Guevara. En esa peligrosa misión puso a prueba su habilidad, serenidad y valor en el cumplimiento del deber.

De ella hizo el Che la siguiente valoración: «Dentro del Ejército Rebelde, entre los que pelearon y se sacrificaron en aquellos días angustiosos, vivirá eternamente la memoria de las mujeres que hacían posible con su riesgo cotidiano las comunicaciones por toda la nación y entre todas ellas, para nosotros, para los que estuvimos en el frente número uno y personalmente para mí, Lidia ocupa un lugar de preferencia».

Lidia resultó capturada en La Habana, cuando cumplía una misión junto a su compañera Clodomira Acosta, al ser delatada la casa en que permanecían en compañía de otros jóvenes revolucionarios, que fueron vilmente asesinados por la policía.

Aunque fueron sometidas a crueles torturas, las dos valerosas mujeres no dijeron ni una palabra comprometedora para sus compañeros de lucha. Finalmente resultaron asesinadas por sicarios de la tiranía el 17 de septiembre de 1958, quienes hundieron sus cuerpos en el mar.

La casa donde vivió desde su infancia en el poblado de Mir, municipio de Calixto García, en la provincia de Holguín, es hoy un museo, perteneciente al complejo histórico IV Frente Simón Bolívar, que atesora en la memoria del pueblo cubano el recuerdo de Lidia Doce Sánchez, una de sus más heroicas, valerosas y dignas hijas. (Tomado de Radio Angulo)

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