Ana María tiene más de 25 semanas de gestación de un embarazo gemelar. Permanece en el Palacio de la Maternidad de la ciudad de Cienfuegos y en casa la espera otro pequeño de siete años de edad. A la joven se le entrecortan las palabras al hablar de su hijo, de su inteligencia y lo saludable que es, sin embargo, acota “no son casuales esas buenas condiciones, son gracias a la lactancia materna que tuvo cuando era bebé”.

Con anécdotas como esa transcurrió este jueves el inicio de la Semana Mundial de la Lactancia Materna en la provincia. En esta ocasión, realiza un llamado al empoderamiento en aras de hacer posible esa práctica entre la madre y su pequeñuelo, de manera exclusiva hasta los seis meses y complementariamente hasta los 24. Para ello se convoca el apoyo de la familia, los gobiernos, las organizaciones y los sindicatos.
La doctora Maritza Rodríguez Gavín, responsable del Programa Materno Infantil (PAMI) en la provincia, significó el rol de esos factores porque “si la madre no tiene el respaldo del padre, del resto la familia, el apoyo que requiere para dedicar tiempo a la lactancia de su niño, se agota, no avanza”.
Igualmente, la especialista significó la importancia de sensibilizar a las administraciones para que ofrezcan apoyo a las madres trabajadoras, quienes luego de cumplido el período de licencia de maternidad se incorpora a los centros y por las propias dinámicas laborales descuidan la lactancia incumpliendo así el período indicado.
Esta práctica que afianza la relación entre la madre y su bebé es catalogada como uno de los momentos más bellos que existe. Para Ana María fue única la experiencia de amamantar a su niño “eso es lo más lindo, le damos su amor, su alimento, el que busca con desesperación y te da la posibilidad de sentir su calor”, expresa emocionada.
Ana María, reconoce que de no haber practicado la lactancia materna exclusiva su hijo pudo haber sufrido enfermedades diarreicas, respiratorias, estomacales o intolerancia a los alimentos. La doctora Rodríguez Gavín refuerza la idea de que el beneficio más importante es que se evitan los padecimientos de los menores. “Esa leche está fresca, caliente, estéril, disponible, no lleva manipulación ni elaboración”, refiere la especialista.
La leche materna tiene todos los nutrientes y aporta inmunidad al niño en la etapa en que éste es más frágil, “ningún otro alimento aporta eso y tampoco asegura una relación tan cálida y hermosa entre la madre y su hijo, que es para toda la vida”.
La correcta planificación familiar, evitar el embarazo en la adolescencia y en situaciones de enfermedades crónicas son elementos a tener en cuenta para garantizar la calidad de la lactancia, tema que se aborda desde la atención prenatal y con acompañamiento de los especialistas de salud.
Hasta el próximo siete de agosto se desarrollarán actividades en el Hospitales Paquito González y Cueto y Doctor Gustavo Aldereguía Lima, donde existe un banco para leche humana que asegura a niños pre término o con madres enfermas el sustento alimenticio que necesitan.
Igualmente, en instituciones de la atención primaria como consultorios del médico y la enfermera de la familia y hogares maternos se efectuarán acciones, entre ellas la reacreditación con la condición de “Amigos del niño y de la madre”.






























