Las regulaciones sanitarias son restrictivas únicamente para visitantes que procedan de naciones que hayan sido declaradas "zonas de infección" por la Organización Mundial de la Salud. Para tales fines se exige el Certificado Internacional de Vacunación, expedido con diez días de antelación al viaje.

  La entrada de productos naturales de origen animal y vegetal, está restringida. Los viajeros podrán importar productos cárnicos de marcas comerciales reconocidas en su país o internacionalmente, siempre que estén enlatados o debidamente esterilizados. También está permitido introducir productos de origen vegetal que hayan sido sometidos a procesamiento industrial.

  Los turistas que traigan animales, plantas o partes de ellas, deberán incluirlas en la declaración de equipaje y entregarlas para su examen, a las autoridades sanitarias, las que les orientarán las regulaciones aplicables en cada caso.