El presidente Raúl Castro Ruz,
argumentó en
la Primera Conferencia Nacional,
que sólo el Partido, por agrupar a la vanguardia revolucionaria
y garantía segura de la unidad de los cubanos, puede ser el
digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en Fidel
Castro, único Comandante en Jefe de la Revolución cubana, en su
última etapa de luchas.
Ahora se potencia al máximo el desempeño de los militantes,
desde la base en el núcleo y hasta el nivel central, para lograr
el perfeccionamiento de las relaciones del máximo organismo
político con la Unión de Jóvenes Comunistas, la Central de
Trabajadores de Cuba y demás organizaciones de masas, y para que
éstas incrementen, en la actual coyuntura, su protagonismo e
influencia.
Martí concibió la creación de un solo partido político, el
Partido Revolucionario Cubano, con el propósito de organizar la
lucha por la independencia de Cuba y reafirmó que ello era “para
fomentar la Revolución de modo que puedan entrar en ella todos
los cubanos de buena voluntad; todos los que amen a Cuba o la
respeten”.
Los periodistas, ahora más que en cualquier otro momento, les
corresponde realizar un Periodismo militante y creador, de
todavía mayor profesionalidad y en aras de la información
fidedigna y oportuna para la veraz orientación a nuestra
población.
Se requiere, como dijo Raúl recientemente, “acostumbrarnos todos
a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos y
discutir; discrepar incluso de lo que digan los jefes, cuando
consideramos que nos asiste la razón, aunque siempre hacerlo en
el lugar adecuado, momento oportuno y de forma correcta, nunca
en los pasillos”.
Para el fin del “engavetamiento” de las posibles soluciones,
debemos estar dispuestos a buscarnos problemas defendiendo
nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo mal hecho, donde
quiera que nos encontremos.
Revolución es también sentirnos
insatisfechos
aun cuando
consideremos que estamos haciendo bien las cosas y, como
recalcara Raúl: “… menos vamos a estar satisfechos cuando
sabemos que no están haciéndose todas las cosas lo bien hechas
que tienen que hacerse”.
Ahora se impone trabajar mucho, sobre todo en la rama de
producción de alimentos y tener como brújula la Disciplina, el
Orden y la Exigencia para, objetivamente, hacer realidad
en Cuba los Lineamientos de la Política Económica y Social. ASÍ
PENSAMOS.